La sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sobre productos cosméticos impulsará la bioimpresión 3D

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha avalado recientemente en una sentencia la prohibición de comercializar cosméticos en la Unión Europea que hayan sido testados en animales fuera de la Unión para probar su seguridad y venderlos en el mercado comunitario, lo que según algunos observadores supondrá un nuevo impulso a la bioimpresión 3D de tejidos para probar este tipo de sustancias y no provocar sufrimientos a los animales ante la cada vez mayor contestación en la opinión pública al maltrato animal.

La UE ya vetó la comercialización de cosméticos ensayados en animales en marzo del año 2013, aunque la Federación Europea de Ingredientes de Cosmética, que representa a la patronal del sector, alegó ante la justicia británica que no se infringe la normativa europea cuando los ensayos en animales se llevan a cabo para cumplir la legislación de un tercer país, una cuestión que los tribunales británicos habían pedido que aclarase el tribunal europeo.

La patronal europea del sector de cosmética acudió a los tribunales británicos para saber en última instancia si tres de sus miembros incurrirían en sanciones penales si comercializaban en Reino Unido cosméticos testados en animales fuera de la Unión para venderlos en Japón y China.

En su sentencia, el Tribunal europeo concluye que se puede prohibir la comercialización de productos cosméticos testados en animales fuera de la Unión para comercializarlos en terceros países si los resultados de los ensayos se utilizan para probar su seguridad para venderlos en el mercado europeo.La sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sobre productos cosméticos impulsará la bioimpresión 3D

El TUE recuerda que no se pueden comercializar cosméticos en la Unión probados en animales y ha dejado claro que el derecho europeo no establece distinción alguna respecto al lugar en el que se ha realizado el ensayo con animales, al tiempo que promueve métodos alternativos para garantizar la seguridad de los productos.

Eso sí, precisa que la comercialización sólo puede prohibirse si los ensayos en animales se han realizado después de las fechas límite para la eliminación progresiva de los diferentes ensayos.

La sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sobre productos cosméticos impulsará la bioimpresión 3D

Si desde el 2013 la venta de cosméticos probados en animales estaba prohíbida en la Unión Europea, la ley no se aplicaba a los productos de belleza importados de países en los que este tipo de experimentos siguen siendo practicados.

Por ese motivo, la Asociación de Defensa de los Animales, Peta, realizó a principios de año un estudio que demuestra que 250 marcas de cosméticos francesas, o marcas cuyos productos se vendían en Francia, seguían recurriendo a estas prácticas. La asociación elevaba a 27 000 el número de animales utilizados para estos experimentos cada año. Experimentos crueles que llegaban incluso a quemar la piel o los ojos de estos pequeños animales.

La sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sobre productos cosméticos impulsará la bioimpresión 3D

El estudio de Peta demostraba que varias marcas evadían fácilmente la ley del 2013 y seguían importando sus productos. Gracias al fallo de la Corte de justicia de la Unión Europea del 21 de septiembre del 2016, que prohíbe el acceso al suelo europeo a cualquier producto probado en animales, se ha dado un gran paso en esta lucha. Así, el texto menciona que “el derecho de la Unión no establece ninguna distinción sobre el lugar en que dichos experimentos han tenido lugar”.

Por otra pare, la decisión de la institución intenta “promover el uso de métodos alternativos” a los experimentos con animales. Hoy en día, existen varias técnicas para probar productos, sin tener que recurrir a seres vivos.

La sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sobre productos cosméticos impulsará la bioimpresión 3D

Por ejemplo, ya está un poco avanzado el desarrollo de la piel artificial. L’Oréal desarrolla por su parte la reconstrucción de fragmentos de tejidos humanos: este es el objetivo del laboratorio Episkin, con sede en Lyon. En un artículo que data de principios de año, Le Monde predecía también un buen futuro para la industria de la bioimpresión en 3D, es decir, la impresión con láser de células vivas, una técnica cara y complicada, pero que está en proceso.

Dicho de otro modo, las marcas pueden evitar recurrir a nuevos productos químicos que requieren la experimentación y así privilegiar a los productos naturales, que al final son posiblemente mejores para el consumidor. Un estudio realizado por el instituto Nielsen en el 2015 demostraba que la mención “no probado en animales” era el argumento de venta número 1 para los usuarios.

La Unión Europea, India, Israel y Noruega son los cuatro territorios que prohíben la experimentación animal en su territorio.

Búsqueda personalizada

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Búsqueda personalizada

Volver